Durante 43 días, nadie supo dónde estaba. El exmaratonista olímpico brasileño Daniel Ferreira do Nascimento, más conocido como Danielzinho, desapareció el 19 de junio de la casa de su madre, en Paraguaçu Paulista, y recién volvió a aparecer este lunes, a más de 300 kilómetros de allí. Su historia conmovió a Brasil por el dramático relato de cómo logró sobrevivir y por el difícil momento personal que atraviesa desde que una sanción por doping cambió por completo el rumbo de su vida.
El atleta de 28 años fue encontrado en el barrio de Belém, en la ciudad de San Pablo, luego de que un peatón lo reconociera mientras caminaba por la calle y avisara a las autoridades. Cuando fue asistido por la Guardia Civil Metropolitana, contó que durante gran parte del tiempo sobrevivió alimentándose de caña de azúcar que recolectaba y pidiendo agua en estaciones de servicio.
Del récord sudamericano a una profunda crisis personal
Danielzinho también explicó cómo logró pasar las noches durante su desaparición. Según relató, juntaba materiales reciclables para vender y con ese dinero pagaba su estadía en distintos albergues.
Lejos de describir la experiencia únicamente como una situación desesperante, sorprendió con una explicación que dejó al descubierto su estado emocional.
"Es genial que haya podido estabilizar mi cuerpo. Me gusta estudiarme a mí mismo, incluso mi propia mente", afirmó sobre lo que definió como una especie de experimento personal.
Sin embargo, su madre, Walvirene, dio a conocer el trasfondo de la situación. Contó que su hijo atraviesa un cuadro de depresión desde 2024, cuando recibió una sanción de cinco años por un control antidopaje positivo que prácticamente terminó con su carrera deportiva.
El golpe fue especialmente duro porque el atletismo representaba el eje de su vida. Danielzinho era considerado uno de los mejores fondistas de Sudamérica y todavía conserva el récord sudamericano de maratón, logrado en Seúl 2022 con un tiempo de 2 horas, 4 minutos y 51 segundos.
Además, representó a Brasil en los Juegos Olímpicos de Tokio 2021 y, tras finalizar cuarto en la Maratón de Hamburgo de 2023, había conseguido la marca mínima para competir en París 2024. Sin embargo, la suspensión por doping le impidió participar de la cita olímpica y lo dejó fuera de las competencias hasta 2029.
Tras ser encontrado, Danielzinho fue derivado a una clínica de San Pablo para comenzar un tratamiento psicológico. Posteriormente será trasladado a un centro de salud más cercano al domicilio de su madre, donde continuará su recuperación. La historia del atleta que alguna vez estuvo entre los mejores maratonistas del mundo hoy expone el costado más duro del deporte de alto rendimiento y las consecuencias que puede provocar una crisis personal lejos de las pistas.